The Dangers of Molly

“Molly” has been recently popularized in songs by Miley Cyrus and Kanye West. With lyrics like, “We like to party / Dancing with Molly / Doing whatever we want” [We Can’t Stop] and “Let’s take it back to the first party / When you tried your first molly / And came out of your body” [Blood on the Leaves], the use of the drug “Molly” has been praised and glamorized.

But, what is Molly?

Molly is a pure form of MDMA, or 3,4-methylenedioxy-methamphetamine by its chemical name. MDMA is one of the ingredients of another popular drug, Ecstasy (which may be mixed with caffeine, LSD, speed, ketamine, talcum powder, and aspirin). Regardless of its composition, ingestion of MDMA can be dangerous and even fatal.

MDMA was first synthesized by the German pharmaceutical company Merck in 1912. It was used in the late 1970s, without the approval of the Food and Drug Administration (FDA), as an aid in psychotherapy and marital counseling. As of 1985, the Drug Enforcement Administration (DEA) has categorized MDMA as a Schedule I controlled substance due to its high potential for abuse and no accepted medical use in treatment.

MDMA is similar to the stimulant amphetamine and the hallucinogen mescaline. Taken orally in tablet or capsule form or snorted as a powder, MDMA produces an energy rush, elevated mood or euphoria, distorted perceptions, and heightened feelings of empathy. These “desired” effects are what drive people, mainly teenagers and young adults in the club and rave scene, to try and even abuse the drug, at times not fully aware of the dangers, both short- and long-term.

The number of emergency room visits related to MDMA use has more than doubled in the last 7 years. According to the Substance Abuse and Mental Health Services Administration’s Drug Abuse Warning Network report of 20111, there were an estimated 22,498 emergency room visits (compared to 10,227 in 2004). And the numbers keep rising…

MDMA causes a release of brain chemicals (neurotransmitters), including dopamine, serotonin and norepinephrine. The massive release of serotonin as well as its eventual depletion lead to the negative effects of the substance, as detailed below:

Central Nervous System Effects:

  • Altered mental status (confusion)
  • Hyperactivity, restlessness
  • Seizures
  • Anxiety
  • Paranoia
  • Depression
  • Blurred vision
  • Hallucinations
  • Intracranial hemorrhage
  • Stroke

Cardiovascular Effects:

  • Tachycardia (increased heart rate)
  • High or low blood pressure
  • Chest pain
  • Fatal arrhythmia
  • Heart failure (risk increased in individuals with pre-existing cardiac disease)

Gastrointestinal Effects:

  • Dry mouth
  • Nausea
  • Vomiting
  • Abdominal cramping
  • Loss of appetite

Respiratory Effects:

  • Breathing difficulty
  • Respiratory failure
  • Aspiration (inhaling vomit)

Other Signs and Symptoms:

  • Dehydration
  • Excessive thirst
  • Profuse sweating
  • Teeth grinding
  • Jaw clenching
  • Muscle spasm

MDMA toxicity may also lead to the potentially fatal Serotonin Syndrome, causing:

  • Hyperthermia (dangerously high fever)
  • Altered mental status (confusion)
  • Heart rate and blood pressure abnormalities
  • Muscle rigidity (tightness)
  • Death

Increased water intake (from heat and thirst) as well as the excessive sweating from physical exertion (dancing often in crowded and hot conditions) may lead to hyponatremia (low sodium levels). Severe hyponatremia may result in brain swelling, seizures, and death.

Most MDMA-related fatalities are attributed to symptoms of heat stroke and hyperthermia. Other causes include: dehydration, rhabdomyolysis (excessive muscle breakdown), acute kidney failure, electrolyte imbalance, cardiac arrhythmias, and stroke.

It is important to be aware of the effects of this potentially fatal drug. As if these effects were not of enough concern, MDMA may be used in the club/rave scene together with other drugs and/or alcohol, leading to a possibly fatal combination.

Beware of the several names used for MDMA, including: Molly, Mandy, Ecstasy, E, XTC, X, Adam, Clarity, Lover’s Speed, Roll, MD, Mad Dog, among others.

Remember…

Be Smart. Be Safe. Be Healthy. Be Strong.

Until next time!

Dr. Felix

El Suicidio en la Adolescencia

El suicidio es una de las epidemias en nuestra sociedad. Según los últimos datos proporcionados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el suicidio representó la décima causa de muerte en los Estados Unidos en 2009. Si esto no fuese lo suficientemente alarmante, para los adolescentes el suicidio representa la tercera causa de muerte.

Como grupo étnico, los hispanos tenemos la segunda tasa más baja de muertes por suicidio en comparación con otros grupos. Aunque a primera vista esta estadística parece ser menos preocupante, hay que señalar que los latinos intentan suicidarse con una frecuencia más alta que otros grupos étnicos, en especial entre los adolescentes. La evidencia también demuestra una tasa más alta de pensamientos suicidas y gestos suicidas en la población latina.

Es por esto que la vigilancia de las señales de alerta, la intervención temprana, y la ayuda inmediata para aquel que expresa ideas de suicidio o intenta suicidarse son de gran importancia.

¿CUÁLES SON LOS MOTIVOS MÁS COMUNES DE LOS SUICIDIOS ENTRE LOS ADOLESCENTES?

La adolescencia es un período de desarrollo estresante lleno de grandes cambios. Representa esa transición entre la niñez y la edad adulta marcada por enormes cambios hormonales, físicos, mentales, sentimentales, y de pensamiento.

El estrés causado por estos cambios puede influir en la toma de decisiones del adolescente y en la manera en que busca resolver sus problemas.

Algunos factores estresantes pueden incluir:

  • Cambios normales del desarrollo
  • Acontecimientos dolorosos
  • Disfunción familiar
  • Abuso físico, emocional o sexual
  • Problemas escolares o el acoso escolar
  • Problemas con la pareja
  • Orientación sexual
  • Algún desorden psiquiátrico

Estos factores, acoplados a la fuerte presión a ser exitoso, pueden causar gran perturbación para el adolescente. Los problemas también pueden parecer bochornosos o demasiado difíciles de superar. Para algunos adolescentes, el suicidio puede erróneamente parecer como la solución para terminar con sus problemas y/o sufrimiento interno.

¿CUÁLES SON LAS SEÑALES DE ALERTA QUE LOS PADRES O FAMILIARES DEBEN VIGILAR?

Muchas de las señales de alerta son similares a los síntomas de la depresión:

  • Sentimientos de tristeza o desesperanza
  • Cambio de comportamiento
  • Irritabilidad
  • Ansiedad o tensión
  • Problemas al dormir
  • Cambios en el apetito
  • Pérdida de interés en actividades que normalmente disfruta (jugar con amigos, vídeo juegos)
  • Descuido del aspecto personal
  • Mal comportamiento
  • Sentimientos de culpa
  • Aislamiento de amigos y familiares
  • Obsequiar o deshacerse de objetos de valor personal o favoritos
  • Consumo de alcohol y drogas
  • Hablar acerca del suicidio
  • El reponerse de manera repentina luego de un período de depresión (quizás después de haber decidido quitarse la vida para terminar con su sufrimiento)

Aunque todos las señales estén presentes, es bien difícil determinar con certeza quien va a tomar la decisión de quitarse la vida. Lo que sí sabemos es que el factor de riesgo más importante para la predicción del suicidio es el comportamiento suicida pasado. Así que el haber intentado suicidarse en el pasado hace que la persona sea más propensa a intentarlo en un futuro.

¿QUÉ MEDIDAS DE PREVENCIÓN PUEDEN TOMAR LOS PADRES PARA EVITAR EL SUICIDIO?

Es importante reconocer las señales de alerta arriba mencionadas ya que la intervención temprana es la manera más eficaz de prevenir el suicidio entre nuestros hijos.

Siempre debemos tomar en serio cualquier declaración de pensamientos suicidas o comportamientos suicidas. Cualquier persona que exprese ideas de suicidio debe ser evaluada inmediatamente.

Otras importantes recomendaciones incluyen:

  • Comunicación abierta entre padres e hijos
  • Fomentar confianza para que nuestros hijos se sientan cómodos hablándonos acerca de sus problemas y sentimientos
  • Apoyar a nuestros hijos (escuchar y evitar la críticas excesivas)
  • Mantener los medicamentos y armas de fuego fuera del alcance de nuestros hijos

¿QUÉ TRAUMAS PROVOCA A LA FAMILIA EL SUICIDIO O INTENTOS DE SUICIDIO DE SUS SERES QUERIDOS?

Los efectos del suicidio en la familia pueden ser devastadores. Las personas que pierden a un ser querido por suicidio tienden a sentirse culpables por la muerte de su familiar, preguntarse que podrían haber hecho para evitarlo, o hasta sentirse rechazados por otros familiares o amigos.

Los sobrevivientes del suicidio pueden experimentar una gran variedad de sentimientos:

  • Tristeza por la pérdida
  • Enojo en contra del familiar perdido
  • Sentimientos de culpa
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Trastorno de estrés postraumático, en especial cuando presenciaron el suicido o encontraron al familiar muerto
  • Intentos de suicidio para reencontrarse con su ser querido

Las secuelas causadas por la pérdida pueden afectar al sobreviviente del suicidio por el resto de su vida, por lo cual es importante que también busque ayuda.

¿CÓMO AYUDAR A ALGUIEN QUE PIENSA SUICIDARSE?

Cualquier persona que exprese ideas de suicidio o intente suicidarse debe ser evaluada inmediatamente:

  • Llama al 911
  • Lleva a la persona a la sala de emergencia más cercana, o
  • Busca ayuda con un profesional de la salud mental

La psicoterapia y consejería pueden ayudar a la persona a lidiar con sus sentimientos o pensamientos negativos, aprendiendo a identificar factores estresantes que hacen que la persona reaccione de una manera u otra, al mismo tiempo que se aprenden las destrezas para poder reaccionar de una manera positiva. Por su parte, los medicamentos psiquiátricos podrían controlar los síntomas de depresión, ansiedad o alguna otra condición mental.

La Red Nacional de Prevención del Suicidio (1-888-628-9454) es también una excelente fuente de apoyo. Es para personas en crisis, no tan sólo si se está pensando en el suicidio. La llamada es gratuita y confidencial. Un profesional de la salud mental estará disponible para escuchar y ofrecer información acerca de servicios de salud mental en tu comunidad.

Recuerda…

Sé Inteligente. Sé Precavido. Sé Saludable. Sé Fuerte.

¡Hasta la próxima!

Dr. Félix

Teen Suicide

Suicide is one of our society’s epidemics. According to the latest data provided by the Centers for Disease Control and Prevention (CDC), suicide represented the tenth leading cause of death in the United States in 2009. If this were not alarming enough, suicide is the third leading cause of death among our teenagers.

Recognition of warning signs, early intervention, and immediately seeking help for anyone who expresses thoughts of suicide or attempts suicide are of great importance.

WHAT ARE THE MOST COMMON CAUSES OF SUICIDE AMONG TEENS?

Adolescence is an extremely stressful period in our development. The transition between childhood and adulthood is marked by enormous changes: hormonal, physical, mental, and emotional. The stress caused by these changes can have a significant impact on the teenager’s life.

Some stressors include:

  • Normal developmental changes
  • Painful events
  • Family dysfunction
  • Physical, emotional or sexual abuse
  • School problems or bullying
  • Problems with boyfriend/girlfriend
  • Sexual orientation
  • Mental illness
These stressful factors can be very overwhelming, too embarrassing, or too difficult to overcome for some teenagers. Suicide may erroneously seem like the answer to end their problems and/or internal suffering.

WHAT ARE SOME OF THE WARNING SIGNS?

Many warning signs for suicidal behavior are similar to symptoms of depression:

  • Feelings of sadness or hopelessness
  • Behavioral changes
  • Irritability
  • Anxiety
  • Trouble sleeping
  • Changes in appetite
  • Loss of interest in enjoyable activities (hanging out with friends, video games)
  • Poor hygiene
  • Feelings of guilt
  • Isolation from friends and family
  • Giving away or throwing out objects of personal value
  • Drug or alcohol abuse
  • Suddenly recovering from a period of depression (maybe after having decided to put an end to their suffering by ending their life)
  • Talk/verbal threats of suicide
Even in the presence of all these warning signs, it is extremely difficult to predict with certainty who will attempt suicide. We do know that the most important risk factor for the prediction of suicide is past suicidal behavior. In other words, a past suicide attempt is the best predictor of a future suicidal act.

WHAT CAN PARENTS DO TO PREVENT SUICIDE?

It is important to recognize the above warning signs. Early intervention is the most effective way to prevent suicide among our children.

Any statement of suicidal thoughts or suicidal behavior must be taken seriously. Anyone who expresses thoughts of suicide requires immediate medical evaluation.

Other recommendations include:

  • Maintaining an open communication with our children
  • Making our children feel comfortable to talk to us about their problems/feelings
  • Supporting our children
  • Keeping medications and firearms away from children

WHAT ARE THE EFFECTS OF SUICIDE ON THE SURVIVORS?

The effects of suicide on the family can be devastating. People who lose a loved one to suicide tend to feel guilty for the death of their family member, wonder what they could have done to prevent it, or even feel rejected by other family members or friends.

Suicide survivors may experience:

  • Sadness for their loss
  • Anger towards the deceased family member
  • Feelings of guilt
  • Depression
  • Anxiety
  • Posttraumatic stress disorder, especially when witness to the suicide or finding the family member after a completed suicide
  • Suicide attempts to reconnect with their lost loved one

As the aftermath of family suicide may have long lasting effects, it is important for survivors of suicide to seek help in dealing with their loss.

HOW TO HELP A SUICIDAL TEEN?

Anyone who expresses thoughts of suicide or attempts suicide should be evaluated immediately:

  • Call 911
  • Take the person to the nearest emergency room, or
  • Look for help from a mental health professional

Psychotherapy and counseling can help the suicidal person deal with his/her feelings or negative thoughts, identify stressors, and strengthen coping skills. Psychiatric medications may also control symptoms of depression, anxiety or any other mental health condition.

Help is also available through telephone hotlines. The National Suicide Prevention Lifeline (1-800-273-TALK or 1-800-273-8255) is an excellent source of support. It is for people in crisis, not just when thinking about suicide. The call is free and confidential and a mental health professional will be available to listen and provide information about mental health services in your community.

Remember…

Be Smart. Be Safe. Be Healthy. Be Strong.

Until next time!

Dr. Felix

To Take, or Not To Take: That is the Question… Medications for Psychiatric Illness

My psychiatrist wants me to take this medication. What should I do?

The term psychotropic, a way to describe medications used for the treatment of mental conditions, means that the medication affects or alters the activity of the brain. While the words affect and alter tend to have a negative connotation, the changes that occur in the brain from its exposure to these medications can have beneficial and long-lasting effects on your mental condition. They are used to treat mood, anxiety, psychosis, and many other psychiatric disorders.

Being honest with your psychiatrist about your symptoms is extremely important. While your primary doctor may diagnose your high blood pressure or diabetes by checking your blood pressure or blood sugar levels, psychiatry is limited in the amount of actual tests that we can perform. Some reversible causes of depression may be detected in the blood (for example, certain vitamin deficiencies or thyroid dysfunction) but the bulk of the diagnoses made in psychiatry require a careful examination of your clinical symptoms by a trained mental health professional. Being frank and open about your symptoms will allow your psychiatrist to diagnose you with the correct mental health condition and prescribe you the right course of treatment.

All medications, regardless of the condition they are intended to treat, are foreign substances to your body. This means that side effects may occur. Prior to starting a new medication, it is important to have a discussion with your psychiatrist about the most common side effects of the proposed treatment. Some may be slightly bothersome but temporary; your body’s reaction to the new substance flowing through your system. Other adverse effects may be longer-lasting and may lead to permanent changes.

Most psychotropic medications, like those used to treat depression and anxiety, are what we call “maintenance medications.” They do not work like the Tylenol or Motrin that you reach for when you have a headache and expect to relieve your pain within an hour or two. Maintenance medications must be taken on a daily basis, preferably around the same time every day, and as prescribed by your doctor. Over the first weeks of treatment, the medication will slowly build up to a therapeutic level in your bloodstream, allowing it to reach its full potential. Your doctor may choose to “start low and go slow” with the dose, letting the medication reach that therapeutic or effective level over some time. This approach will minimize possible adverse effects and ensure you end up on the right dose. In other words, the medication may take some time to fully work but it will prevent you from taking more medication than needed in the long term.

Taking your psychotropic medication on a consistent basis will allow you to improve sooner. Taking these types of medication “only when I am down or anxious” or “as needed” may not only prolong the duration of your symptoms but may also cause you to experience side effects from the constant re-exposure to the medication. And just because you are feeling better does not mean it is time to stop the medication. I always tell my patients to treat the psychotropic medication I prescribe as they would an antibiotic. What does your primary doctor tell you?: “Finish all your antibiotics as prescribed.” Prematurely ending a course of treatment with psychotropic medications may lead to inadequate treatment response, return of your symptoms, and even withdrawal symptoms from abruptly stopping the medication.

Your psychiatrist may decide to continue your medication for depression or anxiety some months past your return to baseline. This will guarantee that the brain chemistry imbalance causing your condition is adequately managed and addressed. Your doctor may then slowly decrease the dose, monitoring you for continued stability and any possible withdrawal symptoms. Other medications, for example those used for psychosis in schizophrenia or for mood stabilization in bipolar disorder, may require long-term treatment.

And what are withdrawal symptoms? Does this mean I am addicted to the medication? Remember, psychotropic medications alter the functioning of your brain with the goal of improving whatever symptoms that are affecting you. Addiction does occur with some psychiatric medications, especially with benzos like Valium and Xanax used for the treatment of anxiety. But other medications, like antidepressants, require a dose decrease prior to discontinuation to make certain those areas of your body that were sensitized by the medication are slowly “weaned” off it.

Finally, psychotropic medications are not for everyone. Your psychiatrist may decide that a course of psychotherapy and/or counseling may be more appropriate at first. Your doctor may also prescribe medication in conjunction with psychotherapy. Whatever the decision, remember that it will be based on the information gathered along your treatment. And in the case of your relationship with your psychiatrist… Honesty IS the best policy!

Be Smart. Be Safe. Be Healthy. Be Strong.

Until next time!

Dr. Felix

Tomar, o No Tomar, es la Cuestión… Medicamentos para Enfermedades Psiquiátricas

Mi psiquiatra quiere que yo tome este medicamento. ¿Qué debo hacer?

El término psicotrópico, una forma de describir los medicamentos utilizados para el tratamiento de condiciones mentales, significa que el medicamento afecta o altera la actividad del cerebro. Mientras que las palabras afectar y alterar tienden a tener una connotación negativa, los cambios que ocurren en el cerebro tras su exposición a estos medicamentos pueden tener efectos beneficiosos y duraderos en su condición mental. Se utilizan para tratar el estado de ánimo, ansiedad, psicosis, y muchos otros trastornos psiquiátricos.

Ser honesto con tu psiquiatra acerca de tus síntomas es muy importante. Mientras que tu médico de cabecera puede diagnosticar tu alta presión o diabetes revisando tu presión arterial en la oficinia o verificando tus niveles de azúcar en la sangre, la psiquiatría está limitada en la cantidad de pruebas y exámenes que podemos llevar a cabo. Algunas causas reversibles de la depresión pueden ser detectadas en la sangre (por ejemplo, deficiencias de ciertas vitaminas o la disfunción de la tiroides), pero la mayor parte de los diagnósticos realizados en psiquiatría requieren un examen cuidadoso de tus síntomas clínicos por un profesional de la salud mental capacitado. Ser franco y abierto acerca de tus síntomas permitirá que tu psiquiatra te diagnostique con la condición mental correcta y te recete el curso de tratamiento adecuado.

Todos los medicamentos, independientemente de la condición que intenten tratar, son sustancias extrañas en tu cuerpo. Esto significa que pueden producir efectos secundarios. Antes de iniciar un nuevo medicamento es importante tener una discusión con tu psiquiatra acerca de los efectos secundarios más comunes con el tratamiento propuesto. Algunos pueden ser un poco molestos pero temporeros; la reacción de tu cuerpo a la nueva sustancia que fluye a través de tu sistema. Otros efectos adversos pueden ser más duraderos y pueden causar cambios permanentes.

La mayoría de los medicamentos psicotrópicos, como los utilizados para tratar la depresión y la ansiedad, son lo que llamamos “medicamentos de mantenimiento.” No funcionan como el Tylenol o Motrin que tomas cuando sientes dolor de cabeza y esperas alivie tu dolor en un par de horas. Los medicamentos de mantenimiento deben tomarse a diario, preferiblemente a la misma hora cada día, y según prescrito por tu médico. Durante las primeras semanas de tratamiento, el medicamento va a aumentar lentamente en tu sangre hasta llegar a un nivel terapéutico donde alcanzará su pleno potencial. Tu médico puede optar por “empezar bajo e ir despacio” con la dosis, dejando que el medicamento llegue a ese nivel terapéutico o efectivo con el tiempo. De esta manera se reducirán al mínimo los posibles efectos secundarios y se asegurará que termines en la dosis correcta. En otras palabras, el medicamento puede tardar algún de tiempo para trabajar de lleno pero se evitará que tomes más medicamento de lo necesario al largo plazo.

Tomando tu medicamento psicotrópico de manera consistente permitirá que mejores pronto. Tomar este tipo de medicamentos “sólo cuando me siento deprimido o ansiosa” o “según necesario” no sólo puede prolongar la duración de tus síntomas, pero también puede hacer que sientas efectos secundarios tras la re-exposición constante al medicamento. Y el hecho de que te sientas mejor, no significa que es hora de dejar el medicamento. Siempre le recomiendo a mis pacientes que traten el medicamento psicotrópico que receto como lo harían con un antibiótico. ¿Qué te dice tu médico de cabecera?: “Tómese todos sus antibióticos según indicado.” Terminar prematuramente un curso de tratamiento con medicamentos psicotrópicos puede resultar en una respuesta inadecuada al tratamiento, el regreso de tus síntomas, e incluso síntomas de retirada causados por la interrupción brusca del medicamento.

Tu psiquiatra puede decidir continuar tu medicamento para la depresión o la ansiedad algunos meses después de que te sientas de regreso a la normalidad. Esto garantizará que el desbalance químico en el cerebro que está causando tu condición sea adecuadamente manejado y tratado. Tu médico puede entonces disminuir la dosis del medicamento lentamente, observando que tu estabilidad sea permanente y que no sientas síntomas de retirada. Otros medicamentos, por ejemplo los utilizados para la psicosis en la esquizofrenia o para la estabilización del estado de ánimo en el trastorno bipolar, pueden requerir un tratamiento a largo plazo.

¿Y qué son los síntomas de retirada? ¿Significa esto que estoy adicto a mis medicamento? Recuerda que los medicamentos psicotrópicos alteran el funcionamiento de tu cerebro con el objetivo de mejorar los síntomas que te están afectando. Adicción puede ocurrir con algunos medicamentos psiquiátricos, especialmente con las benzodiazepinas como Valium o Xanax utilizadas para el tratamiento de la ansiedad. Sin embargo, otros medicamentos como los antidepresivos, requieren una reducción de dosis antes de ser descontinuados para asegurar que las áreas de tu cuerpo que fueron sensibilizadas por el medicamento sean poco a poco “desintoxicadas.”

Por último, los medicamentos psicotrópicos no son para todos. Tu psiquiatra puede decidir que un curso de psicoterapia y/o consejería puede ser más apropiado. Tu doctor podría también recetar medicamentos junto con la psicoterapia. Cualquiera que sea la decisión, recuerda que se basará en la información recopilada a lo largo de tu tratamiento. Y en el caso de la relación con tu psiquiatra… ¡La honestidad ES la mejor política!

Se Inteligente. Se Precavido. Se Saludable. Se Fuerte.

¡Hasta la próxima!

Dr. Félix

PTSD and Response to Traumatic Events in the Aftermath of the Boston Marathon Bombings, Sandy Hook and Other Recent Tragedies

Following recent traumatic events, such as the Boston Marathon bombings, the Sandy Hook massacre in Newtown, Connecticut, and other tragedies in the United States and around the world, it is imperative to address the importance of early recognition and treatment of acute and posttraumatic stress disorders.

Acute stress disorder (ASD) and posttraumatic stress disorder (PTSD) may arise after direct exposure to a traumatic event, actual or threatened death of a family member or close friend, or repeated exposure to details about a traumatic event (1). Symptoms of ASD and PTSD are fairly similar and the distinction is largely based on the time frame to the beginning and duration of symptoms. Symptoms related to ASD last up to four weeks and must arise within one month of exposure to the traumatic event. In PTSD, the duration of symptoms is beyond 30 days. While your repeated exposure to details of a traumatic event from media coverage is not considered a cause of ASD and PTSD, the impact of graphic and violent images may affect people in different ways and may lead to temporary mood changes or worsen any pre-existing depressive or anxiety disorders.

The lifetime prevalence of PTSD in the United States adult population is estimated to be 6.8% (2). Women may be up to three times more likely to develop PTSD than men. Risk factors to develop PTSD, in addition to exposure to a traumatic event, include: being a female, having other mental illnesses (like depression and anxiety), having a family history of psychiatric illness, being a victim of abuse, or having a poor support system.

The following are key symptoms of PTSD but this condition may affect you in many different ways. Symptoms may also become severe enough to the point that they affect your day-to-day life and functioning.

Flashbacks or intrusive thoughts about the trauma

Nightmares or recurring dreams (about the trauma or with related themes)

Avoidance of memories or outside cues that remind you of the trauma (for example: blocking memories, avoiding conversations about the trauma, or driving the long way home to avoid the intersection where your car accident occurred)

Anxiety

Being easily frightened or startled

Sleep problems

Difficulty concentrating

Irritability or anger

Survivor’s guilt

Social isolation

Depression

Loss of interest in pleasurable activities

Feelings of detachment or numbness

Inability to fully express your emotions

Mistrust of others

Thoughts of suicide or suicide attempts

Early intervention following a traumatic event is important. For some people, talking about it with a family member or friend (“getting it off your chest”) may be enough. Others may need longer treatment with therapy and even medication.

Talk about your feelings: How safe do I feel? How has the trauma affected me? Am I afraid to leave the house? Am I self-medicating with drugs or alcohol? Why is my family so worried? What can I do?

The National Suicide Prevention Lifeline (1-800-273-TALK or 1-800-273-8255) is an excellent source of support. It is for people in crisis, not just if you are thinking of ending your life. When you dial Lifeline, your call is routed to the crisis center closest to your location. The call is free and confidential. Someone will be there to listen to you and to provide you with information on mental health services in your community.

Remember, there is no shame in seeking help. We all need a little push every now and then.

Be Smart. Be Safe. Be Healthy. Be Strong.

Until next time!

Dr. Felix

Trastorno de Estrés Postraumático a Consecuencia del Atentado del Maratón de Boston, Sandy Hook y Otras Tragedias Recientes

Después de acontecimientos recientes, como el atentado del Maratón de Boston, la masacre de Sandy Hook en Newtown, Connecticut, y otras tragedias en los Estados Unidos y alrededor del mundo, es imprescindible abordar la importancia de la detección temprana y el tratamiento de los trastornos de estrés agudo y postraumático.

El trastorno de estrés agudo y el trastorno de estrés postraumático pueden surgir después de la exposición directa a un acontecimiento traumático, muerte o amenaza de muerte de un familiar o amigo cercano, o la exposición repetida a los detalles de un evento traumático (1). Los síntomas del trastorno de estrés agudo y el trastorno de estrés postraumático son bastante similares y la distinción se basa en el tiempo transcurrido al inicio de los síntomas y a su duración. Los síntomas del trastorno de estrés agudo duran hasta cuatro semanas y deben surgir dentro de un mes después de la exposición al evento traumático. En el trastorno de estrés postraumático, la duración de los síntomas continúa más allá de 30 días. Mientras que tu exposición repetida a los detalles de un evento traumático difundidos en los medios de comunicación no se considera una de las causas de estos desordenes de estrés, el impacto de las imágenes gráficas y violentas puede afectar a personas de diferentes maneras y puede conducir a cambios temporeros de humor o empeorar algún trastorno depresivo o de ansiedad anteriormente diagnosticado.

La prevalencia del trastorno de estrés postraumático en la población adulta de los Estados Unidos se estima en 6.8% (2). Las mujeres pueden estar hasta tres veces más propensas a desarrollar este trastorno en comparación a los hombres. Los factores de riesgo para desarrollar el trastorno de estrés postraumático, además de la exposición a un evento traumático, son: ser mujer, tener otras enfermedades mentales (como la depresión y la ansiedad), tener un historial familiar de enfermedad psiquiátrica, haber sido víctima de abuso, o tener un pobre sistema de apoyo.

Los siguientes son los síntomas principales del trastorno de estrés postraumático, pero esta condición te puede afectar de muchas diferentes maneras. Los síntomas también pueden ser lo suficientemente graves como para afectar tu vida y funcionamiento diario.

Imágenes impactantes (“flashbacks”) o pensamientos intrusivos sobre el trauma

Pesadillas o sueños recurrentes sobre el trauma o temas relacionados

Evitar recuerdos o señales externas que te recuerden el trauma (por ejemplo, la represión de memorias, el evitar conversaciones sobre el trauma, o conducir el camino mas largo de regreso a casa para evitar la intersección donde se produjo tu accidente de automóvil)

Ansiedad

Asustarte fácilmente

Problemas del sueño

Dificultar a concentrarte

Irritabilidad o enojo

Sentimientos de culpabilidad como sobreviviente del trauma

Aislamiento social

Depresión

Pérdida de interés en actividades placenteras

Sentimientos de desapego o entumecimiento emocional

Incapacidad para expresar plenamente tus emociones

Desconfianza de los demás

Pensamientos de suicidio o intentos de suicidio

La intervención temprana después de un evento traumático es importante. Para algunas personas, hablar del trauma con un familiar o amigo (“sacárselo del pecho”) puede ser suficiente. Otras personas pueden necesitar tratamiento más prolongado con terapia e incluso medicamentos.

Habla de tus sentimientos: ¿Qué tan seguro me siento? ¿Cómo me ha afectado el trauma? ¿Tengo miedo de salir de casa? ¿Me estoy automedicando con drogas o alcohol? ¿Por qué mi familia está tan preocupada? ¿Qué puedo hacer?

La Red Nacional de Prevención del Suicidio (1-888-628-9454) es una excelente fuente de apoyo. Es para personas en crisis, no sólo si estás pensando en terminar tu vida. Cuando llamas a la Red, tu llamada será dirigida al centro de crisis más cercano a ti. La llamada es gratuita y confidencial. Un profesional de la salud mental estará disponible para escucharte y ofrecerte información acerca de servicios de salud mental en tu comunidad.

Recuerda, no hay vergüenza en pedir ayuda. Todos necesitamos un pequeño empujón de vez en cuando.

Se Inteligente. Se Precavido. Se Saludable. Se Fuerte.

¡Hasta la proxima!

Dr. Félix

 

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